Alquiler sin contrato: qué riesgos existen para propietario e inquilino
Qué ocurre cuando un alquiler existe sin contrato escrito, qué conviene documentar y cómo reducir conflictos.
Guías para comprar, vender y alquilar inmuebles, y resolver problemas de vivienda, contratos y financiación.
Qué ocurre cuando un alquiler existe sin contrato escrito, qué conviene documentar y cómo reducir conflictos.
Datos básicos de un recibo de alquiler y buenas prácticas para conservar constancia de los pagos.
Lista de revisión práctico para revisar antes de firmar y durante la relación de alquiler.
Qué información suele solicitarse y cómo cuidar la documentación personal al presentar garantías.
Qué información conviene reunir ante una deuda de alquiler y por qué evitar medidas de hecho.
Qué tipo de evidencia puede ser relevante cuando el alquiler no quedó instrumentado por escrito.
Cómo documentar la devolución del inmueble y qué datos conviene incluir en una constancia de entrega.
Cómo registrar una reparación, un pago parcial y una diferencia sin confundir conceptos ni dar por acordada una compensación.
Qué revisar en la garantía firmada, cómo responder ante un reclamo y por qué entregar documentación no reemplaza leer el documento.
Una secuencia práctica para registrar el desperfecto, avisar, conservar requisitos y dejar constancia del resultado.
Roles, documentos y preguntas iniciales cuando vive en el inmueble alguien que no aparece como inquilino que firmó.
Campos editables para documentar llaves, medidores, observaciones, anexos y conceptos que quedan pendientes de revisión.
Identificá si hay demora, deducciones justificadas o una retención discutida y prepará el reclamo con contrato, comprobantes y constancia de entrega.
Qué revisar sobre identidad, representación y autorizaciones y alcance de su actuación de quien ofrece o administra el inmueble antes de firmar y pagar.
Separá la deuda frente al consorcio de lo que debe el inquilino y documentá conceptos, períodos, pagos y avisos antes de reclamar.
Cómo revisar una liquidación, pedir comprobantes, dejar constancia del desacuerdo y ubicar el reclamo según la jurisdicción.
Qué preservar ante un incendio, cómo avisar a quien te alquila la propiedad y qué revisar sobre seguros, daños, causa y posibilidad de usar el inmueble.
Qué hacer si una liquidación parece volver a cobrar importes ya abonados: comparar períodos, pedir comprobantes y conservar el reclamo.
Un mapa temporal para distinguir contratos bajo la Ley 27.551, la Ley 27.737 y el DNU 70/2023, sin mezclar reglas.
Revisá primero el régimen y la cláusula de tu contrato; luego calculá el nuevo importe del alquiler con un índice y período comparables.
Compará salida anticipada, acuerdo sin indemnización e incumplimiento de quien alquila la propiedad a otra persona según la fecha y las condiciones de tu contrato.
Guía para revisar cada cláusula, detectar vacíos, ordenar preguntas y evaluar el contrato según fecha y jurisdicción.
Qué debe decir una prórroga y cómo distinguir una extensión de plazo de un contrato nuevo o una renovación integral.
Árbol de decisión para distinguir quién ocupa, quién cobra y quién conserva la lugar en el contrato.
Lista de revisión para verificar inmueble, identidad, representación, condiciones de reserva y destinatario del pago.
Cómo distinguir negociación, mediación prejudicial, reclamo administrativo y proceso judicial según el tipo de conflicto y la jurisdicción.
Tabla inicial por jurisdicción y lista de revisión para pedir detalle de comisión, informes, certificaciones, depósito y gastos de contrato.
Cómo distinguir gastos vinculados al uso de cargas que gravan el inmueble y revisar contrato, liquidación y jurisdicción.
Cómo documentar un desperfecto, notificar a quien te alquila la propiedad, distinguir plazos y actuar si la vivienda pierde condiciones de uso.
Distinguí mantenimiento, avería y daño atribuible con un diagnóstico técnico; documentá el aviso y la urgencia antes de encargar el trabajo.
Qué representa la UVA, cómo se actualiza por CER y qué datos del contrato determinan cuota y saldo.
Una forma de reconstruir cada vencimiento con unidades adeudadas, valor UVA, interés, amortización y cargos.
Cómo documentar la evolución de la cuota y los ingresos antes de negociar o evaluar una consulta jurídica.
Definiciones breves para leer el contrato y distinguir la unidad de actualización de la tasa y los cargos.
Qué información pedir, cómo describir una diferencia y qué conservar para seguir el reclamo.
La vía del BCRA es una segunda instancia para reclamos sobre servicios financieros, con requisitos y documentación propios.
Diferencia entre negociación y pedido judicial, y por qué las circunstancias y pruebas de cada contrato importan.
Qué función provisoria tienen y qué aspectos suelen requerir análisis y prueba individual.
Una notificación judicial exige atención rápida: identificá el expediente, la fecha de notificación y la jurisdicción.
Fallos identificados, alcance de cada decisión y una pauta para mantener actualizada la búsqueda por jurisdicción.
La elección depende de qué práctica se discute, a quién afecta y cuánto varían los contratos y circunstancias personales.
Fuentes por capa: regulación BCRA, contrato, consumo, Código Civil y Comercial y reglas locales del juicio.
Pedí una liquidación de cancelación y revisá comisión, saldo, escritura, hipoteca y circuito de venta.
Lista práctica para reconstruir el préstamo, sus pagos, los ingresos y los reclamos realizados.
Un pedido inicial de información al banco y una lista de anexos; no es una demanda ni una carta documento lista para presentar.
Qué puede decirse con prudencia sobre porcentajes usados en medidas o regímenes excepcionales.
Qué son las hipotecas divisibles y los fideicomisos, con un ejemplo para distinguir la financiación de un proyecto de tu crédito UVA.
Revisá aceptación, condiciones pendientes, arrepentimiento e incumplimiento para saber qué reclamar y a quién.
Distinguí documentación pendiente, demora y negativa a escriturar; reuní pagos y comunicaciones antes de acordar una prórroga o reclamar.
Una revisión documental ordenada ayuda a detectar quién puede vender, qué derechos aparecen registrados y qué obligaciones requieren aclaración.
No hay un total único aplicable a todas las operaciones: separá honorarios, certificados, impuestos, gastos de entrega y costos registrales.
Revisá quién contrató al corredor, qué intervención tuvo y qué ley local rige. Los porcentajes y deberes no deben generalizarse a todo el país.
Identificá qué obligación venció, qué se pactó para ese supuesto y qué comunicaciones hacen falta antes de exigir cumplimiento o resolver.
Podés evaluar la venta con el alquiler vigente: revisá continuidad, documentación, depósito y condiciones de entrega para vendedor y comprador.
Comprobá el estado del expediente, quiénes deben firmar y cómo se podrá escriturar antes de entregar una reserva o el saldo.
Si uno de los dueños está inhibido, es decir, tiene una restricción judicial para disponer de sus bienes, hay que revisar esa medida antes de vender. Para vender toda la propiedad se necesita la conformidad de todos los copropietarios. Cada uno puede vender su porcentaje, siempre que no lo impida una restricción que lo afecte.
La partición es el reparto que pone fin a la herencia compartida sin dividir. Si hay inmuebles, hace falta inscribir ese reparto en el Registro para que tenga efectos frente a terceros. La declaratoria de herederos, que reconoce quiénes heredan, no reemplaza por sí sola ese reparto.
La usucapión permite adquirir una propiedad por poseerla durante el tiempo y con los requisitos que exige la ley. Para inmuebles, la vía breve requiere diez años, justo título y buena fe; la larga exige veinte años sin esos requisitos. En ambos casos, la posesión debe ser visible y continua.
Ceder tus derechos sobre toda una herencia o una parte de ella no es lo mismo que vender una casa determinada. Esa cesión requiere escritura pública. Si el acuerdo se refiere a un inmueble concreto de la herencia, depende de que ese bien le sea asignado a quien cede al hacer el reparto.
Si recibiste una demanda de desalojo, identificá el juzgado y las reglas del proceso. El Código Procesal Civil y Comercial de la Nación permite notificar la demanda con sus copias mediante cédula, un documento de notificación judicial, o acta notarial. Una carta documento no reemplaza automáticamente esa notificación.
El juez de una sucesión también resuelve ciertos conflictos que la ley reúne en ese expediente. Esto se llama fuero de atracción. El artículo 2336 incluye, por ejemplo, reclamos para que se reconozca a un heredero, la administración, la liquidación y el reparto de la herencia, y la nulidad de ese reparto. No incluye cualquier conflicto de la familia.
La acción reivindicatoria es un reclamo judicial para defender la propiedad y recuperar el bien. Si quien lo ocupa invoca usucapión, es decir, adquirirlo por poseerlo durante el plazo legal, hay que revisar los requisitos y las pruebas. Ni lo que figura en el Registro ni el tiempo de ocupación resuelven por sí solos la disputa.
Cuando una persona muere se abre su sucesión. Para transferir bienes que se inscriben en un registro, como una casa, hace falta el reconocimiento judicial de los herederos en los casos del artículo 2337. También hay que identificar quiénes heredan, qué bienes hay y qué deudas quedan; no se trata solo de cambiar el nombre de la escritura.
Para una sucesión, separá dos preguntas: qué tribunal debe intervenir y qué ley se aplica. Como punto de partida, el Código toma el último domicilio de la persona fallecida para determinar el tribunal. Hay reglas específicas si la sucesión tiene vínculos con otro país o incluye inmuebles en Argentina.
Para donar una propiedad, necesitás escritura pública y que quien la recibe acepte mientras ambas personas están vivas. La herencia, en cambio, se abre con la muerte. Antes de elegir, revisá el patrimonio familiar y los derechos de los herederos a quienes la ley reserva una parte de la herencia.
El tracto abreviado permite vender bienes heredados sin una inscripción intermedia previa, en los casos que admite la Ley 17.801. No evita tener que identificar a los herederos ni presentar los documentos que muestran cómo pasó la propiedad de un titular a otro.
Ceder un boleto puede transferir un derecho. Pero si se busca pasar a otra persona todo el lugar de una parte en un contrato donde todavía quedan obligaciones por cumplir, hace falta el consentimiento de las demás partes. Recibir un boleto cedido no equivale, por sí solo, a tener la escritura de propiedad.
Si heredaste una propiedad en Provincia de Buenos Aires, separá el juzgado que lleva la sucesión del Registro donde se inscribe la propiedad. La regla nacional parte del último domicilio de la persona fallecida para determinar el juzgado. El registro inmobiliario depende de dónde está el inmueble.
Que una propiedad esté en CABA o en Provincia de Buenos Aires no te permite elegir libremente dónde tramitar la sucesión. Como punto de partida importa el último domicilio de la persona fallecida. Por separado, hay que revisar dónde y cómo se inscribe la propiedad.
Como regla, los bienes presentes y futuros de una persona responden por sus deudas, salvo las excepciones legales. Pero embargar sus derechos en una herencia no es lo mismo que embargar toda una casa o un porcentaje de propiedad que ya le fue asignado. Leé qué alcanza exactamente la medida judicial.
Si compartís una propiedad, tu porcentaje no equivale necesariamente a una habitación o un sector exclusivo. Salvo los casos en que corresponde mantenerla sin dividir, podés pedir su división y reparto. Para dividir, asignar la propiedad a alguien o venderla hay que revisar el título y las reglas que le corresponden.
Si los herederos no se ponen de acuerdo, puede hacer falta que el reparto se haga ante un juez. Eso no significa que haya que rematar la casa de inmediato. Primero hay que distinguir si sigue dentro de una herencia sin repartir o si ya es una propiedad compartida, y evaluar si se puede dividir, asignar a alguien o vender.
Si un copropietario usa la propiedad excluyendo a otro, el artículo 1988 prevé una compensación desde que el afectado expresa su oposición de manera comprobable, y a favor de quien se opone. Si se trata de una herencia todavía sin repartir, el artículo 2328 regula el uso exclusivo desde que se pide la compensación. Las reglas no son idénticas.
Tener un boleto no reemplaza los pasos legales necesarios para adquirir la propiedad. Si el dueño murió y el acuerdo vendía un sector que todavía no estaba subdividido, hay tres cuestiones para revisar por separado: qué obliga a hacer el contrato, cómo está la sucesión y cómo se identifica ese sector en el Registro.
La capacidad de una persona se presume; las restricciones son excepcionales. Para vender una propiedad, hay que leer la sentencia: debe decir qué actos están limitados y cómo intervienen las personas de apoyo o quien la representa. Un diagnóstico médico no reemplaza esa decisión del juez.
El usufructo es el derecho a usar y aprovechar un bien ajeno sin cambiar su sustancia. Quien tiene ese derecho puede dar a otras personas derechos personales de uso o aprovechamiento. Antes de alquilar o vender, distinguí ese derecho de la nuda propiedad: ser dueño del bien mientras otra persona conserva el usufructo.
El comodato es prestar un bien gratis para que otra persona lo use y después devuelva ese mismo bien. Si prestás una vivienda, dejá por escrito para qué se usará, por cuánto tiempo y cómo se devuelve. Vivir allí sin pagar alquiler no convierte a quien la ocupa en dueño.
Para vender una propiedad mediante un poder, la autorización debe incluir de manera expresa las autorizaciones y alcance de su actuación necesarias para esa venta. No alcanza con que diga “poder general de administración”. El escribano debe revisar la forma, lo que permite hacer y si sigue vigente.
Inscribir una propiedad no corrige un título nulo. Antes de vender o inscribir un inmueble heredado, hay que revisar los documentos de la sucesión y la historia de la propiedad. Usar el tracto abreviado, que permite omitir una inscripción intermedia en ciertos casos, tampoco elimina esos problemas.
En CABA, el corredor inmobiliario debe estar habilitado y tener matrícula. La Ley 2.340 fija deberes sobre documentos de propiedad, informes, documentación y publicidad. Revisar esos deberes importa además de comprobar cuánto cobra de comisión.
Para ser beneficiario de un fideicomiso, tenés que estar nombrado o poder ser identificado según el contrato. Ser beneficiario no significa necesariamente que recibas los bienes al finalizar: esa persona se llama fideicomisario. Si alguien fallece, revisá el contrato, las condiciones y los documentos de la sucesión antes de dar por hecho qué te corresponde.
Antes de comprar una unidad en un fideicomiso, revisá el contrato: debe identificar los bienes, quiénes se benefician, el plazo o condición y las obligaciones de quien administra, llamado fiduciario. Adherirte al proyecto no te convierte en dueño de una unidad ya escriturada; hay que ver qué derecho adquirís y cómo se transfiere.
Si recibís una unidad de un fideicomiso, revisá qué dice el contrato sobre la entrega y la administración. Recibir las llaves y la posesión no reemplaza la escritura ni crea por sí solo el régimen de propiedad horizontal. Para saber qué gastos corresponden, mirá en qué etapa está el proyecto y qué documentos respaldan cada cobro.
Antes de vender una propiedad embargada, revisá la orden del juez y cómo quedó anotada en el Registro. Para autorizar la transmisión, la Ley 17.801 exige el título y los certificados sobre la propiedad y las personas. Prometer que se pagará la deuda no reemplaza el trámite para cancelar el embargo.
Compartir una casa con tu hermano o hermana no significa que heredes automáticamente su parte si muere. Cuando no hay testamento, los parientes colaterales, como los hermanos, heredan a falta de descendientes, ascendientes y cónyuge. También hay que revisar si existe testamento y los derechos de quienes tienen una porción de herencia reservada por ley.
La declaratoria de herederos es una resolución judicial que reconoce quiénes heredan. En los casos del artículo 2337, ese reconocimiento se exige para transferir bienes que se inscriben en un registro, como una casa. La declaratoria no reparte por sí sola la herencia ni asigna una propiedad concreta a un heredero.
Podés vender tu porcentaje de una propiedad compartida sin la conformidad de los otros copropietarios, según el artículo 1989. Esa parte indivisa es una participación en toda la propiedad, no una habitación o un terreno exclusivo. Para disponer de un sector físico determinado hace falta la conformidad de todos.
Qué exige la moneda pactada, cómo documentar un acuerdo para pagar en pesos y qué revisar si desaparece el índice de ajuste.
Qué cambió para personas humanas y sucesiones, qué operaciones quedan comprendidas y qué otros costos revisar.
Condiciones de la exención habitacional, varias unidades y contratos anteriores; diferencias frente a otros tributos.
Cómo distinguir moneda del precio, adquisición de divisas y comprobación del saldo antes de escriturar.